miércoles, 10 de noviembre de 2010

de la calle.



Hijos de la calle

Hijo de la calle, Traficante de murmullos
Fugitivos Sin sentidos.
Vaga tu alma errante, Sin tener refugio
Sin tener un nido, sin tener un pan.
Hijos de las calles sin sentidos ni motivos.
Vagan sin rumbo definido, Por culpa de tus padres
Y ausencia tus madres.

lunas


Ayer noche, mientras miraba la luna; de cara al noctambulo sueño de la tierra.
Imaginaba tus ojos pegados a ella imaginando los míos posados sobre tu acera.
Pido entonces amada mía, dejes mi mirada posarse en tus alas de vuelos nocturnos, para morir en ellas una, mil, y un millón de veces sumergiéndome en cada uno de tus gemidos de ave errante y lastimera.

arpejio


Destilan consonantes las notas que brincan desde la cascada, hacia las hojas que ocultas bajo el follaje de los legendarios robles nacientes seres de la montaña.
Amortajan tu silueta de ninfa imaginaria, recorro entonces con las yemas de mis dedos; la silueta porcelana, de tu piel vestida de hojas salpicadas de notas destiladas y consonantes.
Notas que brincan desde las aguas revolucionadas por tu vientre tierra, y tu alma enamorada de sus aguas y mis dedos de tu aura.