sábado, 18 de diciembre de 2010

Isabell.

Isabell, volví tras tus ajuares de novia amortajada y dolida
Volví a tus ramos de flores sepulcrales y marchitas
Camine hacia ti, en pos de ti; te busque entre los laberintos
Agrietados de estos mausoleos.
Edificios profanados de tormentos y silenciados por el cruel cemento.
Caí de rodillas al ver el velo de tu ausencia.
Bese tus pies descalzos de césped maquillados
Levante mis ojos que en busca de los vuestros, se perdieron en el más profundo de mis llantos.
Isabell, pequeña mía; eres la novia amada amortajada y dolida
Hazme saber en donde esperas, donde están tus lejanías.
Para que yo cabalgue desenfrenado en busca de tus tiernos brazos
Y por fin calme con mis besos tu tenue llanto.


s.m.r

1 comentario:

Anónimo dijo...

maravilloso!!!