Ayer noche, mientras miraba la luna; de cara al noctambulo sueño de la tierra.
Imaginaba tus ojos pegados a ella imaginando los míos posados sobre tu acera.
Pido entonces amada mía, dejes mi mirada posarse en tus alas de vuelos nocturnos, para morir en ellas una, mil, y un millón de veces sumergiéndome en cada uno de tus gemidos de ave errante y lastimera.
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:)
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