lunes, 28 de junio de 2010

tengo miedo

viernes, 25 de junio de 2010

Siete Mares

martes, 8 de junio de 2010

¡Dichato! 27 de febrero de 2010





El carácter fuerte de su semblante ! ocultaba silencioso el sufrimiento
Que aquel viejo coterráneo llevaba en su alma.

! Las construcciones, y embarcaciones de la playa desaparecieron con furia violenta
! El resto !el resto se lo llevó la mar.
! El derrumbe de todos los sueños! de todas !una y mil vidas rotas
! Se desvanecieron aplastadas por un vacio lapidario de olas y temblores.

!!Sus ojos vuelven a llover, cuando recuerdan la pequeña mano
Que sostuvo con fuerza la suya !buscando la oportunidad salvadora, sin oportunidad de ser.
! Sin embargo al tocar tierra !y ser abandonado por las aguas !al mirar su mano esta, yace vacía
Sin rastros ni secuelas del pequeño moisés. ! Su cuerpo, con llagas cercenado
! Por infringir la fuerza mortuoria de la naturaleza y sobrevivir a ella.


!!!Hoy su recompensa es la culpa y su tortura la vida.
! Si tan solo hubiera estado en sus manos elegir?
! Hoy señala con su dedo inculpando al mar y la justicia
! Justicia de sociedades mutiladas! agentes del medio ambiente siniestrados y dementes.
! Mira y calla ! recuerda en el marco ausente del horizonte
! Aquella vida pequeñita y pérdida.
! Se sienta en su silla de caracolas a maldecir la vida día tras día
! Rechazando amar otra vez a cualquier ser humano.
! Construyendo murallas invisibles para que nadie venga en su rescate.
! Para que nadie le impida deambular por los albergues de su memoria.

!!En donde las explosiones de conflictos cotidianos,
! Dan riendas sueltas a los saqueadores de sus recuerdos.

! Hoy caída su torre, rinde su alma joven
! Al recuerdo de aquel pequeño monte
! Su cuerpo viejo a la compañía de sus animales.
!!Hoy solo viven los recuerdos.


Salomón Montes Rebolledo

Flor marina.

!!Mi camarote daba justo hacia el horizonte
Que se filtraba por los pliegues de mi ventana
A la distancia una flor solitaria orgullosa y colorida
No se doblegaba ante el silbo continuo de las olas
a la distancia una flor solitaria vigía seductora de embarcaciones lejanas
Que viajan involuntarias sobre el delantal marino
Del mar hecho olas


Salomón Montes Rebolledo